Adapta tus cuidados a cada estación para maximizar la durabilidad de tus muebles.
Primavera y verano
Durante la primavera y el verano, revisa los muebles cada dos semanas para detectar cualquier daño o desgaste. Reaplica selladores y protectores UV según sea necesario para mantener la protección. Estas estaciones también son ideales para realizar limpiezas profundas y reparar cualquier daño menor antes de que empeore.
Otoño e invierno
En otoño e invierno, realiza una limpieza exhaustiva antes de guardar los muebles. Esto incluye eliminar cualquier residuo de hojas, tierra y humedad. Si es posible, guarda los muebles en un cobertizo o garaje para protegerlos de las inclemencias del tiempo. Si deben permanecer al aire libre, asegúrate de que estén bien cubiertos y elevados del suelo para evitar la acumulación de humedad.