
Si hay un elemento fundamental para completar la decoración del dormitorio, es la mesita de noche. Compañera indispensable de la cama, tiene que reunir una serie de requisitos que pueden resumirse en funcionalidad y estética.
Claves para acertar con la mesita del dormitorio
Hay una inmensa cantidad de modelos que facilitan (o complican, según se vea) la selección de la mesilla. Veamos los puntos que deberías tener en cuenta para no cometer errores y hacerte con la más adecuada.
Combinar con armonía
Con independencia del estilo con el que hayas decorado tu habitación, es importante que la mesita escogida encaje con el resto del mobiliario. No se trata de buscar un mueble idéntico, en tono y formas, a la cama, sino de que puedes integrar la mesilla con base en la línea ya seguida en el dormitorio o incluirla como un toque disruptivo que rompa la homogeneidad del espacio.
A conjunto o diferente, la finalidad es conseguir un puzzle armónico, en el que ninguna pieza desentone.
Decorar con criterio
Tu mesita debe ponerte a mano todo aquello que puedas necesitar por la noche o al despertar. Piensa en lo que sueles utilizar antes de dormir: el móvil, una crema para las manos, unas gafas, una lamparita, ese libro tan adictivo que te estás leyendo... Serán tus hábitos los que determinen la estética de la mesa, partiendo de la practicidad.
Que lleve uno o varios cajones, disponga de una superficie más ancha de lo normal o tenga un perfil minimalista dependerá de cuánto necesites almacenar.
Tamaño y proporción
Si tienes un dormitorio de dimensiones reducidas, opta por una mesilla cuyo tamaño no destaque. ¿Debes, por tanto, renunciar a la estética? ¡Claro que no! Hay opciones muy interesantes en este sentido: desde un único cajón de madera flotante a superficies de cristal que abren, visualmente, el espacio y cumplen fielmente las condiciones de funcionalidad.
¿Un truco? Experimenta las medidas que debería tener tu mesa ideal tumbándote en la cama: altura, distancia desde el colchón, etc.
Actriz secundaria... o no tanto
Su protagonismo lo determinará la estética general de tu habitación. En función del papel que quieras darle, esta pieza secundaria puede convertirse en el foco de todas las miradas. Por ejemplo, si tu dormitorio es sencillo y sin elementos llamativos, puedes jugar más ampliamente con el diseño de la mesilla para que se convierta en la auténtica protagonista.
Y, si buscas darle una personalidad propia a cada rincón, ¿qué mejor que integrar dos modelos distintos? Lo importante es que ambos funcionen tanto de forma individual como en conjunto.
Versátil y atemporal
Por el contrario, si buscas un mueble que te acompañe muchos años sin quedarse obsoleto, tus mejores aliados serán la madera natural y los colores neutros. Son aptos para los estilos más clásicos, ajustándose igual de bien a la estética rústica o al tan valorado diseño nórdico.
No hay normas a la hora de escoger tu mesita de noche, aunque seguro que estos consejos te vienen bien cuando tengas que decantarte por una opción. El verdadero secreto para acertar con tu elección está en que sea coherente con el espacio y mantenga el equilibrio decorativo.