El salón es el espacio más visible de tu casa, por lo que debes colocarlo de la forma correcta.

En este artículo te vamos a mostrar la guía definitiva sobre la disposición de los muebles del salón. Puesto que el salón es uno de los espacios que mayor número de visitas tiene. Ya que, si invitas a alguien a tu casa, el salón suele ser el lugar principal en el que estaréis. Mucho más en el caso de que sea salón comedor, ya que será inevitable que tus visitas lo conozcan.

Además, es importante colocar los muebles de manera que beneficie al espacio ya ti misma. No solo porque lo vayan a ver tus invitados, sino también porque vas a pasar mucho tiempo junto a tu familia aquí. Por lo que, lo más lógico, es que estés a gusto y no te genere ninguna sensación negativa. Por tanto, allá van los seis consejos que todo el que quiera estar a gusto en su salón necesita.

1. Los muebles al centro de la habitación

Si alguna vez te has preguntado si un sofá debe tocar la pared, la respuesta es rotundamente no. Puesto que, si empujas los muebles contra las paredes, en el centro de la habitación queda un espacio raro. Además, esto es válido hasta para los salones pequeños.

Aunque es posible que te suene contradictorio, tu salón parecerá más grande si lo dejas respirar. Por lo que apartar el sofá de las paredes, aunque sea un poco creará una mayor sensación de equilibrio. Puesto que, de esta forma, no resaltarás las reducidas dimensiones de tu salón

2. Crea un lugar de conversación

Las zonas de conversación son fundamentales, por lo que las sillas y los sofás deben colocarse cerca unos de otros. Así pues, en salones largos y estrechos, elige sillas más esbeltas y sin brazos y añade elementos como pufs y taburetes para crear rincones adicionales. Por el contrario, en el caso de los salones grandes, varía las formas y tamaños pero que sigan una misma línea para que siga siendo acogedor.

3. Destaca algunas zonas

En primer lugar, para crear una distribución llena de personalidad, fíjate en la estructura de la habitación. Después, debes decidir qué destacar y seleccionar un punto focal principal. Esto es importante porque los puntos focales atraen la mirada al instante y pueden aparecer de forma natural, como la repisa de la chimenea o una ventana. Esos suelen ser los naturales, pero si quieres crear uno concreto, puedes hacerlo añadiendo algo que capte la atención. Como por ejemplo con un espejo, una lámpara colgante grande, una planta de interior de gran tamaño, un cojín de un color llamativo o un jarrón en un tono embriagador.

Una vez hayas elegido el foco principal y añadido algo destacable, orienta el sofá principal hacia este y, después pon los más pequeños a cada lado. Finalmente, coloca dos zonas importantes y destacables más pequero más pequeñas. De esta forma cuando entren al salón no sabrán donde fijar la visa y eso es algo bueno.

4. Crea una forma de moverse

La fluidez del tráfico o la forma de moverse por tu salón es clave. Por lo que, debes asegurarte de que haya un camino despejado entre las piezas. Es decir, que cada vez que pase alguien por un lugar, no se lleve un golpe en la espinilla.

Además, también puedes colocar los muebles de forma que no puedas ir de un lado a otro de la habitación en línea recta. Esto es muy útil para que la gente se mueva un poco, así que coloca las cosas deliberadamente en medio. Esto es un truco que las tiendas de moda utilizan y se llama activar la visión periférica.

5. Alfombras

Colocar una alfombra en el salón no solo sirve para tener los pies calientes, sino que aporta mucho más. Es decir, con ella, puedes introducir color, ocultar un suelo poco apreciado, zonificar una zona de la habitación… además, aporta forma y diseño. Además, es perfecta para colocar muebles. Puesto que hace que una habitación deje de parecer una sala de exposición de muebles y se convierta en un hogar. Esto se debe a que gracias a una alfombra personalizas el espacio, añadiéndolo textura, estampados…

6. Aprovecha la magia de los espejos

Los espejos añaden profundidad, amplían horizontes y tienen un aspecto mágico, sobre todo si son grandes. Por lo que debes colocar uno en la pared opuesta a una ventana. De esta forma, la luz rebotará y creará la ilusión de que la habitación es mucho más grande de lo que realmente es. Además, puedes utilizar el espejo para el primer consejo. Es decir, utilizar el espejo para crear un foco de atención en tu salón que, encima muestre amplitud.

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